El antirracismo no puede seguir dependiendo de Facebook, una multinacional con prácticas autoritarias y de censura contra los colectivos antirracistas y permisiva con el discurso de odio y el racismo.
Nuestra labor de denuncia y movilización contra el racismo estructural, los discursos de odio y las políticas xenófobas que nos criminalizan incomoda a muchos sectores.
Que Facebook no es confiable es algo que hoy en día no sorprende a nadie. Tiene un largo historial de denuncias en diferentes países que han evidenciado su permisividad con el discurso del odio y prácticas autoritarias. Esta vez nos ha tocado nosotrxs sufrir su censura.
Somos una red de personas y colectivos migrantes que buscamos crear conciencia y movilización contra el racismo estructural, los discursos de odio y las políticas xenófobas que nos criminalizan. ¡Únete!