Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre acusado de intentar quemar un oratorio utilizado por la comunidad musulmana de Manlleu (Barcelona), en un ataque que supuestamente cometió por motivaciones racistas y xenófobas.
Ana Meira Castro perdió la custodia de dos de sus hijos con el argumento de que no podía garantizarles sus derechos. El mayor se ahorcó en un instituto de menores, según las autoridades.
Makan es del grupo de trabajadores temporeros que desde el incendio se encuentra acampando cada noche frente al Ayuntamiento de esa ciudad de la provincia de Huelva reclamando soluciones institucionales para las cientos de personas que lo han perdido todo con el fuego.
El Ejército considera que la ubicación de un campamento para proteger del virus a los temporeros no es adecuada, mientras el Ayuntamiento se dedica denunciar a representantes de los inmigrantes. Las ONGs piden campamentos para integrar, no guetos.
“No sé si es política, no sé si es racismo. No me entra en la cabeza que alguien pueda hacer algo así”.
De esta manera se expresa Emilia, todavía incrédula después de que el viernes pasado un grupo de radicales decidieran destrozar completamente su bar [Valencita], situado en Madrid, en concreto en la Avenida de Badajoz.
La resolución de la Audiencia Provincial considera que «no hay prueba indiciaria que contradiga la afirmación de que la actuación policial se ajustó a los principios básicos exigibles para estas intervenciones«. La utilización de material antidisturbios, continúan los tres magistrados que componen la sala, fue «adecuada y proporcional a las circunstancias del caso«.
«Armando Robles, director de Alerta Digital, detenido por ‘delito de odio contra el colectivo musulmán’ tras la denuncia de dos asociaciones islámicas de Cataluña y Vascongadas”, abrió su periódico en 2018. En efecto, la Policía Nacional había acudido al domicilio de Robles en Málaga, lo había detenido y posteriormente llevado a declarar ante la juez de instrucción, tras un informe de 20 páginas elaborado por Fiscalía que lo acusa de un presunto delito de «odio y discriminación contra el colectivo musulmán», informe elaborado tras sendas denuncias de asociaciones islámicas en Cataluña y País Vasco. Robles estuvo seis horas en dependencias judiciales antes de ser puesto en libertad con cargos. No es habitual que la Fiscalía ordene la detención de un empresario por fomentar el odio y la discriminación.
La historia de Samir Ouchen (nombre ficticio) y su compañero, después de trabajar durante jornadas completas y horas extra por un salario de 120 y 600 euros respectivamente que se encontraban, según el atestado policial, en «condiciones de semiesclavitud».
Hay sures dentro de los sures. Hay negros y negros. Lesbianas y lesbianas, marikas y marikas. Pobres y pobres. Decir que todas las vidas racializadas en el mundo sufren la misma opresión debido a la estructura global racista es un error.
La ola antirracista está cambiando el panorama en muchos aspectos de una sociedad española que cada vez presta más atención a los temas raciales. Una de las puntas de lanza se está viendo con el movimiento #RegularizaciónYa que exige llevar a cabo una medida que afecte a la población migrante que no tiene papeles.
Somos una red de personas y colectivos migrantes que buscamos crear conciencia y movilización contra el racismo estructural, los discursos de odio y las políticas xenófobas que nos criminalizan. ¡Únete!